La falta de una teoría dinámica que permita describir los hechos de la física de mesones π en la región de energía intermedia, esto es entre 0.5 y 2 Bev, en particular el proceso de producción de π en interacciones π-N , ha llevado al ensayo de algunos modelos fenomenológicos que intentan aquella descripción en términos de hechos bien conocidos de la zona de baja energía, en particular, de la espectacular resonancia en la sección eficaz de dispersión π-p a 200 Mev de energia cinética del π incidente y a la correspondiente energía del γ incidente para cl proceso de fotoproducción. Es sabido que ambos procesos pudieron ser bien explicados suponiendo que tienen lugar a través de la excitación de un estado del nucleón distinto del fundamental, al cual, consideraciones sobre forma de la resonancia, distribución angular, etc, llevaron a asignar valores a los números cuánticos J= 3/2, T= 3/2, P= +1, o sea: γ + N → I* → π + N π + N → I* → π + N Entonces, un primer intento de descripción del proceso de producción de piones, a energía donde ésta ya comienza a compatir con la dispersión clástica, lo constituye el modelo isobárico, desarrollado en detalle por Lindenbaum y Sternheimer, en el cual se supone que el mismo estado resonante de interacción π-N, o si se quiere, el mismo estado isobérico del nucleón de números cuánticos 3/2, 3/2 y paridad + intervendria en una etapa intermedia del proceso en la forma: π + N → π+I* → π + π + N Consecuencia inmediata de tal modelo es la forma característica del espcctro de energía de los piones. En particular, el extra pión tendria una marcada limitación en la posible gama de sus impulsos, debido a la selectividad impuesta por la formación de la masa del isóbaro. El otro π tendrá un espectro que será simplemente el de decaimiento de una partícula de masa mI que se moverá en el sistema centro de masa con impulso igual y opuesto al del extra pión. El modelo permite también predecir las probabilidades relativas para los distintos estados finales. Por otra parte, hay indicaciones cada vez más firmes, de que debe existir una fuerte interacción entre piones y si esto es cierto, ella debe influenciar sensiblemente el proceso de producción de piones en las colisiones Por otra parte, hay indicaciones cada vez más firmes, de que debe existir una fuerte interacción entre piones y si esto es cierto, ella debe influenciar senSiblemente el proceso dc producción de piones en las colisiones π + N. Se han hecho ya algunos intentos para justificar máximo que a 900 Mev presenta la sección eficaz total de dispersión π + p introduciendo una resonancia en la interacción π - π. No existe sin embargo ningún modelo detallado que tenga en cuenta esa interacción y permita calcular distribuciones de impulsos o probabilidades relativas para estados finales, para posibilitar una comparación con los resultados experimentales. Se juzgó de interés por lo tanto, llevar a cabo un doble plan de trabajo; por una parte realizar un experimento completo, a una energía conveniente, a fin de disponer de datos experimentales fehacientes para ser comparados con las predicciones del modelo de Lindenbaum y Sternheimer; por otra parte, tratar de desarrollar un modelo simple en el que se introdujera la resonancia en la interacción π - π y que permitiera obtener predicciones comparables con los resultados experimentales. El experimento fué realizado en colaboración con el grupo de cámara de burbujas del Instituto de Fisica "A.Righi" de la Universidad de Bolonia (Italia), donde también se llevó a cabo la comparación de los resultados del mismo con las predicciones del modelo isobárico. Se analizaron fotografias estereoscópicas de una cámara de burbujas de H2 liquido, expuesta al haz de π de 960 Mev de energía cinética del Cosmotrón de Brookhaven; se registraron todos los eventos de interacción π+p, producidos en una zona favorable de la cámara. Resultaron 420 casos de producción simple de piones con dos secundarias cargadas, para los cuales fué posible medir impulsos. Mediante un balance de energía e impulso pudo calcularse la masa de la partícula neutra y clasificar asi los eventos en los dos casos posibles: π + p → π + π^+ n I π + p → π + π° + p II El modelo de Lindenbaum y Sternheimer describe bien los resultados experimentales concernientes a las distribuciones de impulsos y a las probabilidades relativas para las reacciones I y II que pueden deducirse de la estadistica reunida durante el experimento. En particular el espectro del π^+ de la reacción I es el que resulta mejor descrito por el modelo, ya que es el caso más favorable para observar el estado isobárico 3/2, 3/2 del nucleón por ser el sistema π +- n un estado puro de spin isotópico T= 3/2. El análisis de la distribución angular de los piones que decaen del isóbaro, permite estimar el spin del mismo; las distribuciones obtenidas resultan compatibles con el valor J= 3/2 supuesto para el isóbaro. En cuanto a la influencia de la interacción π - π en el proceso de producción, ella fué introducida de dos maneras. En primer lugar, se consideró la posibilidad de que el proceso tuviera dos canales en uno de los cuales dominaria la resonancia (π, N) y en el otro, la (π, π) teniendo lugar asi la formación de las dos posibles etapas intermedias: π^- + N → π + IN a) π^- + N → N + Iπ b) despues de las cuales cada isóbaro decaería en sus productos finales, π + N y π + π respectivamente, sin interacción entre tales productos finales y la partícula extra de la etapa intermedia. Los pesos para ambos canales se tomaron proporcionales a las probabilidades de formación de los respectivos isóbaros. En esta forma se obtienen nuevamente predicciones sobre distribución de impulsos de los piones en sus distintos estados de carga para cada una de las reacciones I y II, así como también sobre las probabilidades relativas de ambas. El ajuste a los resultados experimentales depende de un parámetro más que en el caso del modelo de Lindenbaun y Sternheimcr, esto es, del peso relativo de los canales a) y b. Tomando esos pesos en la relación 5:1, se tiene el mejor acuerdo con la experiencia y ello implica que la resonancia en la interacción (π.π) debe alcanzar un valor de -50 mb. No es posible en cambio con este modelo, debido a que la forma de las distribuciones es poco sensible al valor de la masa del isóbaro piónico Iπ, estimar la energía a la cual tiene lugar esa resonancia. Una segunda forma dc introducir la interacción (π-π) en el proceso de producción, es suponer que todo él se inicia con la formación del isóbaro piónico y que de los dos piones en que éste decae, uno de ellos experimenta una interacción con el nucleón, espectador de la primera etapa, dando lugar a la formación del isóbaro nucleónico 3/2, 3/2, que finalmente decae en π y N. El cálculo de la cinemática del proceso en este tipo de modelos es más complicado que en los anteriores y la forma de las distribuciones de impulsos de los piones finales depende sensiblemente de la elección de la masa del isóbaro piónico. El mayor acuerdo con la distribución experimental se logra para un valor de la masa mIπ= 700 Mev, o sea que la resonancia en la interacción (π-π) tendría lugar a ese valor de la entrgía total del sistema constituido por los dos piones y no a —575 Mev como ha sido estimado por otros autores. En su estado actual el modelo no permite hacer predicciones sobre En probabilidad relativa de las reacciones I y II; para ello seria necesario introducir hipótesis adicionales para fijar un criterio que permita decidir cuál de los dos piones provenientes del decaimiento del isóbaro piónico, va a experimentar interacción con el nucleón. Del análisis de los resultados experimentales acerca de la producción simple de piones en interacciones π + p a 960 Mev, puede concluirse en general que el proceso de producción está influenciado por las resonencias en las secciones eficaces de interacción π - N y π - π si bien es aún difícil establecer en forma definitiva la contribución real de ambas resonancias. Nuevas experiencias a distintos valores de la energía del haz de piones incidentes podrian arrojar luz acerca del grado de validez de los distintos modelos propuestos.